Etiqueta: comunicación


Posted on / by Víctor Bautista / in PIENSO Y DIGO

La comunicación como defensa: clave para la reputación turística

Una campaña mediática afectó los ingresos por turismo de República Dominicana en 2019.

La muerte de turistas en establecimientos hoteleros fue el detonante.

El asunto fue tan serio que hasta puso en riesgo la imagen de nuestra industria de ron.

Al final se determinó que se trató de casos de muerte natural y ahí terminó todo, pero con un daño irreversible.

La enseñanza es interesante. El gobierno debe contar con un plan de comunicación de crisis para manejarse correctamente ante situaciones contingentes o imprevistos que puedan afectar los ingresos externos del país o sus activos intangibles.

Evidentemente, fuimos reactivos como país ante una campaña maléfica que nos sorprendió.

Salimos a defendernos dando “patadas voladoras” o improvisando. Nos quedamos dependiendo de la suerte, sin estrategia ni mensajes clave previamente elaborados.

Esta pobre narrativa de defensa fue causa de la falta de prevención en materia de comunicación. Ojalá aprendamos.

En general, invertir en estrategia de comunicación no es ocioso para el Estado ni para ningún negocio que esté en el mercado rodeado de riesgos.

Posted on / by Víctor Bautista / in PIENSO Y DIGO

Más que sombrillas corporativas

Como instancias protectoras, creadas para defender los intereses de sus miembros, ser interlocutores válidos frente a los tomadores de decisiones de políticas públicas y hasta mecanismos de presión para producir cambios, los gremios empresariales juegan un rol de primer orden en la sociedad y son parte de la cultura democrática, gracias al contrapeso que ejercen.

Se trata de organizaciones que -además- ejercen protagonismo en la formación de estados de opinión ante propuestas legislativas, decisiones fiscales, tributarias, normativas y diseños de políticas que tocan las reglas del juego.

República Dominicana cuenta con valiosas asociaciones empresariales que estudian los fenómenos de sus respectivos sectores, se esfuerzan por crear infraestructura estadística, monitorean los hechos que les conciernen para dar respuestas rápidas, aportar ideas y claridad en momentos de confusión y, en el caso de algunos, desarrollan programas académicos para elevar la calidad del capital humano de los sectores que representan.

Se trata de organizaciones que -además- ejercen protagonismo en la formación de estados de opinión ante propuestas legislativas, decisiones fiscales, tributarias, normativas y diseños de políticas que tocan las reglas del juego. Su liderazgo cuenta con aprecio mediático porque constituyen fuentes de consultas siempre dispuestas a ofrecer sus puntos de vista en forma pública.

Los tiempos cambian y crean tendencias. La reputación y  la gestión de intangibles devienen en sólidas columnas para la sostenibilidad de las empresas. Las asociaciones empresariales no deben ser ajenas a esto y se quedarían rezagadas y atemporales si solamente se limitan a desempeñar su rol tradicional sin montarse en la evolución del entorno.

“Approaching the future 2019”, informe de Corporate Excellence, Centre for Reputation Leadership, y Canvas Estrategias Sostenibles, constituye una lectura recomendada para las asociaciones empresariales decididas al enriquecimiento de su función, mirando hacia adentro y hacia afuera, siendo entes promotores de transparencia, ética, buenas prácticas y compromiso social.

Son infinitas las oportunidades de los gremios empresariales para contribuir con una mejor sociedad y una de ellas es elevar los parámetros de admisión de asociados, vetando a los corruptos, evasores, irrespetuosos del medio ambiente, incumplidores de los aspectos que promueven la salud laboral, la seguridad en el trabajo, la dignidad  de los colaboradores, las relaciones éticas con proveedores, el respeto a la ley y a la sana competencia en el mercado.

La indiferencia ante los elementos antes expuestos aleja a los gremios empresariales de los cinco ámbitos clave para el futuro de las organizaciones citados en el informe: contar con propósito corporativo, confianza y reputación, desarrollo sostenible, activismo social y empresarial y cultura corporativa del futuro. Así, más que sombrillas corporativas, serían reales agentes de cambio.

Posted on / by Víctor Bautista / in PIENSO Y DIGO

La percepción escrita en piedra

El poder de la percepción es inconmensurable y su motor por excelencia -que es la comunicación- la amplifica creando realidades irrefutables, aunque carezcan de bases concretas; profundas verdades rellenas por dentro de grandes mentiras, fábulas que se convierten en respetables testimonios y relatos urbanos oficializados como indudables historiografías.

En la era de la interacción  todo se comparte, nada es absolutamente privado y las paredes son porosas, por lo cual vale tanto la estrategia de comunicación como los estudios de factabilidad, financieros, de mercado y de impacto ambiental a la hora de empujar un proyecto de negocios.

Las buenas prácticas, el gobierno corporativo, el cumplimiento de la ley, la calidad de los bienes y de los servicios pueden hablar por sí solos, pero necesitan cabalgar sobre un relato para ser creíbles, asimilables y aceptados. No basta hacer; hay que decir. De ahí se deriva la expresión lapidaria ya muy masticada: el silencio no es rentable en esta época.

Pero, cuidado. No se trata de un ejercicio pregonero sin orden alguno ni de reeditar las clásicas urracas parlanchinas de nuestra mocedad, porque se corre el riesgo de crear solamente ruido, desentonar y -probablemente- colocar bloques en la Torre de Babel de quienes confunden la comunicación estratégica con presencia mediática hueca y fastuosa.

Empresas, instituciones y marcas bien comunicadas -agregando permanentemente valor a sus intangibles- establecen un cosmo de influencia positiva que abarca lo simple y lo complejo, creando una percepción desde la web, las redes sociales, el tono, el lenguaje, los colores, la presencia de su gente, el orden, la limpieza, la decoración, el logotipo, la taza del café y hasta los aromas de su atmósdera.

Concatenados estos elementos con la confianza en el servicio, la respuesta oportuna, la vocación por ofrecer eficientes soluciones al cliente, al accionista, al suplidor y el cumplimiento sin brechas ante los reguladores del mercado, estamos en condiciones óptimas para construir un relato exitoso.

Con esta base – a la que se integran un código de ética respetado y la felicidad laboral que convierte a cada colaborador en genuino embajador de la marca-, la percepción se escribe en muros de piedra y no en la arena a merced del viento y del tiempo, descubridores de todas las mentiras.

Posted on / by María Ferreras / in PIENSO Y DIGO

¿Y es lo mismo?

Si hay un dulce ideal en todo el sentido de la palabra, para países como el nuestro, es el helado. El sol sale y sus rayos destellan puro fuego. El calor a veces es manejable, otras se torna insoportable y para lidiar con esas temperaturas tan elevadas un heladito, frío, refrescante, suele convertirse en la opción de cada domingo.

Pero lo difícil no es escoger el helado sobre otros postres, sino qué tipo de helado. ¿Se acuerdan que la semana pasada hablábamos de las marcas y el poder que alcanzan a través de la comunicación? Pues aquí lo vemos reflejado nuevamente.

Es posible que se piense que solo se necesite o se desee comer un helado, de cualquier tipo. Si al final de cuenta todos tienen sabores deliciosos y cumplen la misma función. Pero una foto, un helado que no se derrita al instante, la presentación son elementos que nos ayudan a escoger.

Ahora, si de elegir un elemento se trata, este es nada menos que “la experiencia”. La popularidad de Paletas bajo cero, Paletas Morelia y helados Dude recae ahí.

Las marcas, aunque sean de helados, aspiran a brindar una experiencia. Si es natural, si se combina, si se sirve con una batida, la esteticidad de la paleta, con azúcar, sin azúcar, con chocolate o frutas, si el cono es negro o tradicional. Se entrelazan un conjunto de elementos que al final solo quieren atraer al consumidor y crearles la necesidad de querer vivir esa experiencia que se vende creativamente.

Antes las heladerías solían brindar momentos para compartir con los juegos para niños, pero hoy, con las redes sociales y las publicaciones virales, se crea una popularidad que podría bien no ser tan cierta, pero hace que el consumidor recuerde la marca.

Entonces, al ver las fotos, pensar que todo el mundo lo quiere, inconscientemente se crea el deseo de querer comprarlas y vivir la experiencia de un helado «diferente». Y eso es gracias a la magia de la comunicación estratégica y pensada que nos muestra el mejor lado de los productos de formas interesantes.

Ojo, la comunicación solo hace la primera parte, de atraer y brindar un buen servicio a través de una imagen e identidad fuerte, bien comunicada y un buen trato en la heladería. Después de ahí el trabajo depende de la calidad del producto.

¿Y a ti, cuál helado te apetece?